domingo, 17 de mayo de 2009

Capitulo 21: " Más que una belleza" (JACINTO)

Hoy era ese día por el cual mi preciosa novia no paraba de torturar a todo el mundo, aunque no fuera su fiesta, estaba como loca. Su hermana que le había tomado mucho mas cariño del que antes tenían, la eligió para entrar con ella a sus quince, obviamente hubo discusiones, y peleas, pero terminaron dándole la razón, Flavia la había ayudado en todo, y ahora ella pasaba mucho más tiempo con ella, que con sus padres. Esa mañana, de ese “gran día” me desperté solo en la cama de Flavia, por supuesto ella se había ido a dormir a la casa de sus padres, para lo más temprano posible salir con su hermanita a hacer lo que las mujeres hacen antes de un cumpleaños de quince, ¿prepararse? Pues si, todavía no entiendo como una mujer puede estar todo un día arreglándose para una noche, pero se podría decir que no es para nada, luego quedan preciosas todas o casi todas. Yo en cambio, una hora antes me voy a bañar y vestir. Se podría decir que me levante medianamente tarde, para mi horario de todos los días era demasiado tarde, ya era de medio día, seguramente en menos de dos minutos subiría Pablo a despertarme para ir a comer, si no es que él esta en la peluquería también, me reí de solo pensarlo. Justamente como había pensado, Pablo subió a “despertarme”.
-Hombre, por fin te levantas, te venia a decir que no cocine nada, ya que la que sabe cocinar esta en la peluquería ¿pedimos algo?- me preguntó
-Si mejor, porque no tengo ganas de cocinar, ni una sopa- contesté levantándome
-Ey bueno y al final ¿Qué te dijeron los padres de Flavia?- me preguntó
-Me dijeron que si, que como no, que no lo podían creer, y después de eso empezó a llorar la mamá de ella, fue algo gracioso y triste a la vez, porque no sabia que hacer, si reír o llorar- reímos juntos de mi comentario
- ¿Y cuando se lo vas a pedir?- me preguntó
-Sinceramente no se, cuando llegue el momento será- le contesté a las carcajadas- pero supongo que cuando cumplamos un año de novios
- ¿Y cuando seria eso?- insistió
- El próximo mes, cuando empiece el trimestre otra vez- le dije
- Que suerte hombre que solo nos queda un año
- Si por suerte- le dije mientras me ponía la remera- ¿Qué pedimos?- volví al tema de la comida
-No se, lo que quieras- me dijo y salió corriendo porque sonaba su celular en la planta baja.
Cuando bajé él estaba hablando por el celular, seguramente era su novia, porque repetía cosas como “corazón, bebe, vida” por lo tanto no presté atención y me fui a ver los números a los que podía pedir una hamburguesa. Cuando encontré el que más me gustaba, al azar seria eso, me daba lo mismo de donde sea, dizque y llame.
-Hola Buenas tardes, ¿en que puedo servirle?- atendió una mujer
-Hola si, quiero dos hamburguesas completas, ¿Cuánto seria?- pregunté
-Unos $25 ¿algo más?- me preguntó con una voz de “déjame de joder”
-Si, es adomicilio, ¿no te tengo que dar la dirección?- le pregunté haciéndome el boludo
- Perdone me olvide, si ¿Cuál es su dirección?- preguntó con un ton de “te mato pendejo”
- San Lorenzo 2526 ¿Cuánto demoraría?- pregunté insistente
- Una media hora- dijo decidida a cortar- ¿algo más?
-No, gracias – y me cortó, epa que carácter, no me gustaría conocerla, mejor para Flavia, si me leería la mente, pobre de mi en menos de una hora ya estoy preparando mi funeral.
Cuando Pablo terminó de hablar con su “bebe” le conté de lo que había pedido para comer, no se quejó, sabia que le gustaba.

Luego de una tarde realmente larga, de “hombres” mirando partidos en la TV, decidí que era hora de bañarme, cambiarme y demás. La fiesta empezaba a las 21:30hs y eran las 20:00, era media hora de viaje por lo tanto de acá teníamos que salir a las 21:00hs. Me metí a la ducha, con el agua helada, ya que el calor que hacia era más que insoportable, no podía creer que Flavia prefiera el calor que el frío. Mientras me bañaba, me dí cuenta, que cada pensamiento mío llegaba a una conclusión con la vida de Flavia, era como que no podía no pensar, ni hablar de ella, estaba tan metida en mi que no podía dejar de pensar en ella. Sabia que dentro de un mes se vendría para mi una cosa que nos cambiaria la vida a los dos, sabia que era un paso enorme, por lo tanto le había preguntado a los padres primero, que me dio mucha mas seguridad ya que lo habían aprobado. No entendía como un hombre como yo podía llegar a tener tanto amor por una mujer, era algo impresionante, porque había veces que me acordaba de cuando iba a tercero de la secundaria con mi amigos, lo único que nos gustaba era salir de joda, tener una chica por semana, no me interesaba el noviazgo, ni creía en el amor, pero obviamente solo no había abierto los ojos, ya que a Flavia la amaba desde más chiquititos, se podría decir que desde jardín, pero no me había dado cuenta, hasta este año. Por eso valía la pena lo que iba hacer dentro de un mes, sabia que era un paso enorme, gigante, pero nos conocíamos perfectamente, desde casi nuestro nacimiento, yo sabia perfectamente que cuando hablaba mirando para otro lado estaba chinchuda, que cuando me hacia un pequeño gesto de nada, no había entendido lo que habíamos hablado, sabia que cuando le brillaba los ojos es porque tenia esperanzas y estaba feliz, sabia que cuando estaba callada era porque estaba triste, y sabia que cuando estaba de lo más cariñosa se animaba a todo. La conocía como a la palma de mi mano, era mi vida, mi sol, si mi sol, ella me daba luz, me daba todo lo que necesitaba para seguir adelante, me daba esperanzas, felicidad, amor, y sobretodo vida. Cuando me dí cuenta hasta donde habían llegado mis pensamientos decidí salir de la ducha, y lo peor es que me fije la hora y ya faltaba solo media hora para el cumpleaños. Salí corriendo del baño a buscar el traje, primero me puse la camisa, luego los pantalones, el saco, la corbata y los zapatos, me veía realmente estupido, creo que odiaba ponerme esas cosas, parecía un viejo, pero bueno todo por el quince de la hermana de mi novia. Luego me encargue de mi pelo, que en realidad no hice nada, solo lo “peine” un poco. Cuando bajé ya estaba Pablo esperándome, vestido de la misma manera que yo, nos veíamos tan graciosos vestidos así.
Cuando llegamos a la fiesta, me sorprendí lo que habían echo con ese salón que ya hacia un mes había ido con mi novia, y no era nada, más que cuatro paredes y unas sillas por ahí y por allá. Estaba todo de rosa, había como 20 mesas, una enorme, supuse que esa era la principal, cuando entramos lo primero que vimos fue la gigantografía que había en una pared, una foto de Rebecca, hermosa con un vestido demasiado corto, pero divina, como su hermana. Y del otro lado de la pared otra foto del mismo tamaño con su hermana, con mi novia, estaba tan linda Flavia, como siempre, pero esta vez me deslumbro, estaba con una pollera, que se podría decir que muy corta, para poner una foto tan grande, y una remera demasiada escotada, pero bueno luego le diría eso, abrazando a su hermana, se veían tan lindas juntas, era algo sorprendente, se amaban tanto. Luego de ver eso, vi a Pablo con Ángela ya sentados en una mesa, Pedro y Sofía también, hacia mucho que no los veía, y a los padres de Flavia, me saludaban pero no lo había notado hasta recién, me acerqué a ellos y me abrazaron.
-Que guapo que estas- me dijo la madre de Flavia
- Si hombre- me dijo el padre
- Jaja- es lo único que pude articular- ¿en que mesa me tocó?- pregunté un poco confundido
-En la que te dicen en la entrada- me dijo la madre de Flavia, y después de agradecerle fui a ver en que mesa estaba
-Hola, Jacinto Losqt ¿en que mesa esta?- pregunté a un hombre que estaba con una lista en la puerta
- En la 9- me dijo señalando la mesa donde estaban mis amigos.
- ¿Y Flavia se sienta ahí?- pregunté
-Si- me contestó secamente
-Gracias- fui caminando lo más tranquilo posible y me di cuenta que ya había demasiados chicos en el salón, más chicos que chicas se podría decir que era la primera vez que veía algo así. Sofía y Ángela estaban hermosas, los vestidos de fiestas les quedaban demasiado bien. Salude a Pedro con un gran abrazo, hacia demasiado tiempo que no lo veía, ya que de la Luna de Miel habían vuelto hace dos o tres días antes. Luego salude con un beso en la mejilla a Ángela y Sofía.
-¿A mi no me saludas?- preguntó Pablo
-Pero si vine con vos- le grité a las carcajadas
Justo después de eso, todas las luces se apagaron y empezó a sonar una canción por todo el salón, una sola luz se prendió y daba vueltas por todo el salón, como si no supiera donde quedarse. Luego de dar muchas vueltas lentamente coordinada con la canción de fondo, se quedó en un solo lugar, en la entrada que minutos antes estaba abierta, ahora estaba cerrada por una cortina enorme color rosada, todos se acercaron a ese lugar, y yo también, estaban por entrar. Luego de hacernos esperar lo suficiente para volvernos locos entraron. Oh por el amor de Dios, que bellezas, no pude reconocer ni a mi novia ni a su hermana, estaban preciosas, divinas, maravillosas. El vestido de Rebecca era largo hasta al piso, blanco, con una faja en la cintura color rosa y en ella un moño bien delicado, que los listones caían con el vestido hasta el piso. Y Flavia, ¿Qué decir de ella? Estaba perfecta, tenia un hermoso vestido azul que caía hasta las rodillas, con una capa que salía de abajo del mismo que llegaba hasta debajo de las rodillas, corte princesa como todo su vestuario, con una faja plateada en la parte del corte del vestido, su pelo lacio como siempre, impresionante más lacio de lo normal, con su flequillo recto impecable y una sonrisa impaciente en su rostro. Con los tacos que tenia sabia que iba a ser más alto de ella solo por centímetros. Mientras su hermana saludaba a todos los invitados, uno por uno, y una cámara la seguía, Flavia se acerco a mí.
-Hola hermosa- le dije amarrándola por la cintura – Estas preciosa vida mía- ella se ruborizó y nos dimos un cortito beso, ya que ella se separo de mi y fue a saludar a Sofía con toda la emoción del mundo, creo que ellas tampoco se habían visto. Yo me quedé esperando que Rebecca se acercara para saludarla, estaba tan linda, y había muchos chicos ¿será el novio uno de esos? Bueno de todos modos mucho no me interesaba, pero de una forma u otra era como mi pequeña hermanita. Cuando se acerco a mi, me abrazo y siguió con los otros. Yo me fui a sentar a la mesa donde estaban los chicos y mi novia. Me senté alado de Flavia y ella me agarró la mano por debajo de la mesa, mientras hablaba y hablaba con Sofía y Ángela. Mientras yo hablaba algunas palabras con Pedro y Pablo.
-Me acabo de enterar hombre, te felicito- me dijo Pedro, yo lo mire con una cara de que lo iba a matar- Huy perdón jaja
- ¿Cómo pasaste la Luna de Miel?- le pregunté intentando de cambiar de tema
- Estuvo buena- contestó Pedro
- Y porque…- dijo Pablo mientras Pedro le tiraba una cachetada yo solo me reí.
Luego de comer, llegó la hora del vals, todos se pararon incluidos los abuelos de Flavia y se acercaron al centro del salón. Comenzó la melodía, y Marcelo bailaba con Rebecca, luego de eso la saso el Abuelo y los tíos, al rato comenzaron los amigos, y Flavia me decía en el odio que era mi turno, por lo tanto me acerqué a ella y saque al chico que estaba bailando en ese momento, que me miro de mala gana y se fue.
-Estas preciosa- le dije al odio mientras bailábamos al compás de la melodía.
- Gracias- me contestó y luego sonrió, justo después de eso alguien me tocó el hombre, era un chico, no lo conocía, pero quería bailar con ella, le di una vuelta y le deje su mano en la mano del chico. Me acerqué donde mi novia no paraba de sonreír, y luego se quedó con los ojos abiertos como platos, me dí la vuelta para ver porque, y estaba Rebecca dándose un beso con el chico que había dejado a su cargo, seguramente era el novio a escondidas, ella luego de separar sus labios estaba roja, y él sonreía. Cuando termino la canción, comenzó la fiesta, la música a todo volumen y todos los invitados bailando y saltando, la fiesta estaba demasiado buena. Bailamos toda la noche, llegó el cotillón a eso de las dos de la madrugada, eran todos sombreros dorados, rosados y plateados, de muchísimos tipos y muchísimos tamaños. Luego a eso de las cuatro de la mañana pasaron un video que le habían echo sus amigos y su novio, fue muy gracioso, hacías las cosas que seguro siempre hacían pero de una forma muy graciosa, y el video terminaba que la chica que hacia de ella se iba caminando de la mano del supuesto novio. Luego de ese video llegó la torta, y la mesa dulce. Todo mejor no podía ir, Flavia pasó tiempo conmigo, con sus padres, con las chicas y con su hermana, andaba de aquí para allá toda la noche. Cuando termino la fiesta, con Flavia nos quedamos hasta que cada invitado se allá ido, ella no quería irse antes por lo tanto la espere, no podía creer lo hermosa que estaba, seguramente me habré quedado anonado más de dos veces. Cuando cada uno de todos los chicos se fueron, nos acercamos a hablarle a Rebecca.
-¿Tenes novio hermanita?-le dijo Flavia un poco contenta y amenazadora, ella se ruborizó y asintió- ¿Desde cuando?- insistió Flavia
-Hace tres meses- contestó la hermana un poco avergonzada
-Te felicito-le dije y ella me sonrió
-Bueno, hermana nos vemos otro día enserio estoy muy cansada- dijo Rebecca escapándose
-Chao, cuídate hermosa- gritó Flavia y salimos a buscar mi camioneta.

Cuando llegamos a la casa estaba todo apagado, pero ya estaba saliendo el sol. Ángela y Pablo habían vuelto a eso de las cinco de la madrugada porque estaban cansados, en cambio eran las siete y nosotros recién llegábamos. Fuimos directo para arriba, yo me quedé en mi habitación para ponerme la ropa de dormir, y Flavia subió a su habitación. Cuando termine subí, ella ya estaba acostada mirando el techo, yo me acosté a su lado y la abrasé.
-Estabas hermosa- le comenté
-Gracias, vos estabas lindo también- lo dijo con una pizca de humor
-No me digas eso que me siento mal, ese traje me queda fatal
-En realidad si- me dijo riéndose y la mire- pero te amo igual
-yo más- le dije mientras acercaba mis labios a los suyos y para jugar un poco me puse arriba de ella con las manos a los lados de su cara, y apoyándome en ellos, para no hacerle peso a ella, era demasiado chiquita mi peso la podía matar. Pase del beso a los labios a su mandíbula y luego al cuello, luego la miré a los ojos-eres mi perdición- le dije esas palabras que ella tanto adoraba de un libro que había leído antes. ¿Crepúsculo? Si creo que si, ella me sonrió y la bese de nuevo.
-No vas a ganar- no sabia a que se refería, pero lo iba a averiguar, la bese nuevamente y hice lo mismo que había echo la vez anterior, luego de bajar a su cuello, pase nuevamente por la mandíbula, por los pómulos y luego a los labios otra vez- ¿vos queres jugar? Juguemos- amenazó y yo le sonreí. Sentí como enroscaba sus pies en mi espalda y como sus suaves manos se escurrían por mi enmarañado pelo, luego de eso acercó sus labios a los míos y me beso, fue un beso tan lleno de sentimientos que me dejo sin aliento, cuando separo su boca de la mía, y sacó sus manos y piernas de mi cuerpo, me acosté a su lado y la mire- esta bien ganaste- le dije sin aliento
-Yo siempre gano- me dijo triunfante y me beso.
Luego de eso ella se dio vuelta y quedamos abrazados. Se podría decir que dos minutos después caí en un profundo sueño.

2 comentarios:

  1. Flaa
    te fuistee..jajaj
    buenoo me encanto la otra novela
    y esta va re bien
    me encantaaa
    divinaa jaja amo como escribiss
    bueno,espero q vuelvas
    te amoooo :D
    besoootee grande

    Sofii (tu hnita) :)

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  2. Niña mia...segui escribiendo Te Adoro :)


    Ambar

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