miércoles, 13 de mayo de 2009

Capitulo 20: " Misterio"

Se podía decir que luego de que mi mejor amiga se había casado, había quedado un poco sensible. Ella me llamaba todas las noches desde Brasil, donde se habían ido de Luna de Miel, a contarme lo que habían echo, y a contarme sobre la playa, el hotel, y los demás lugares que visitaban, estaba tan contenta con sus llamados, que cuado hablaba con ella, no me importaba nada, ya hasta me había olvidado de buscar ami hermana a la academia de danzas por hablar con ella. De una extraña forma me había encargado de mi hermana como si fuera mi hija, la buscaba al colegio, la ayudaba con los deberes, y le daba de comer. Pasaba la tarde en mi casa y a la noche la llevaba a casa de mis padres, que por suerte todo se había acomodado, lo único que necesitaban era tiempo para ellos solos, con más razón me llevaba a mi hermana.
Respecto a los estudios, ya había terminado el semestre, ya que como era una academia de Modelaje y Fotografía, ya que solo había 8 meses de clases… Mi hermana terminaba las clases en Diciembre, y estábamos ya a fines de Noviembre. Su fiesta de quince la hacíamos exactamente el 25 de Febrero, ya que su cumpleaños era el 23 y caía Jueves, no importaba que sean vacaciones, mis padres trabajaban, con mas razón lo hacíamos el sábado.
Esa mañana me desperté acurrucada en los brazos de Jacinto, él ahora dormía conmigo, ya que era el único momento que podíamos estar juntos, porque generalmente durante la tarde estaba tan ocupada con mi hermana que ni siquiera lo registraba, y por eso me sentía tan mal, que le había permitido dormir juntos, de todos modos tampoco era molestia. Me desperté con la luz del día a las 8:00 en punto. Hoy tenia que ir a hablar con el Dj, y con el dueño del salón para ver que catering había contratado, Jacinto como bueno novio me acompañaba, y así de paso estábamos más tiempo juntos, luego de eso buscábamos a mi hermana al colegio, y nos íbamos hacia el departamento, donde Pablo y Ángela nos esperaban con la comida echa, los cuatro estábamos muy unidos, cada día nos llevábamos mejor, generalmente ellos se encargaban de cocinar y Jacinto y yo de lavar y ordenar. Los días que los cuatro teníamos libres, muy difícil de conseguir, salíamos a ver una película, o a caminar.
Levanté a Jacinto con un beso en los labios, el roce del mismo hacia que el se despertara a los saltos. Me fui a bañar, ya hacia calor, el calor que tanto amaba y detestaba, por lo tanto me bañe con agua fría, mientras que Jacinto tendía mi cama y se cepillaba los dientes. Cuando salí, él se metió a la ducha, yo me vestí con lo primero que encontré intentando que combinara, y bajé a preparar el desayuno. Preparé a Jacinto un té con leche, ya que era su preferido, y a mi una leche con chocolate, incluido en los dos desayunos medialunas, que tanto amábamos los dos. Cuando Jacinto bajó, nos sentamos a tomar el desayuno mientras charlábamos de las pocas cosas que un día a las 9:00 de la mañana. Luego de eso, mientras Jacinto lavaba lo que habíamos usado, yo subía buscar las llaves, mi bolso y los celulares de los dos.
Nos subimos al auto de Jacinto y nos fuimos para el lugar donde se encontraba el DJ para la fiesta de mi hermanita, en algún lugar de Santa Fe, él sabia donde, pero yo no.
Fue rápido, hablamos de la música que queríamos que pase, de la canción de entrada y de los tiempos para el Vals, fue como volver al pasado, ya me acordaba cuando yo estaba haciendo eso para mi fiesta, que obviamente la ame con todo mi corazón. Luego nos fuimos al salón para hablar de al comida, de las mesas y la decoración, mi hermana había elegido que todo este decorado de su color favorito, el rosa, y la mesa principal era de 15 personas.
EL plato principal iba a ser pollo, con papas con mayonesa, la comida favorita de mi hermana y de bebidas coca-cola, y para los mayores vino.
Cuando terminamos de eso, nos fuimos a buscar a Rebecca al colegio, que cuando llegamos ya nos estaba esperando en la puerta. Se subió a la parte de atrás de la camioneta de Jacinto.
-Hola chicos!- gritó contenta- ¿Ya fueron al salón? ¿Y al DJ?
- SI vida, ya hablamos todo, le pedí toco como vos querías- le dije sonriéndole
- Y mira que tienen un humor-agregó Jacinto dándome un beso en los labios
- Búsquense una habitación!- gritó mi hermana en broma, todos reímos mientras Jacinto ponía en marcha la camioneta, para ir a casa.
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Ya estábamos a Enero, los nervios nos comían las cabezas, en especial a mi madre, hermana y ami.
-Amor tranquilízate, esta todo bien, falta un mes todavía, y solo falta el cotillón, no te haría falta calmarte un poco- me dijo dulcemente mi novio mientras buscábamos a mi hermana a la casa de mi madre
- Es que no es muy fácil vida, pero lo intentaré- lo miré y le sonreí, me baje a tocar la puerta en mi antigua casa. Me atendió mi padre.
-Hija, cuanto tiempo sin verte vida mía-me abrazó- Hola Jacinto- gritó mirando al auto- si hombre luego hablamos,- le contestó a algo que ni siquiera escuche que allá preguntado, miré a Jacinto y luego a mi padre, ellos dos comenzaron a reír.
-Vengo a buscar a mi hermana, ¿no esta lista?- le pregunte cariñosamente a mi padre
-Si lo esta, pasa que esta hablando con tu madre- y luego de eso se acercó a la camioneta a hablar con jacinto, por suerte cada vez se llevaban mejor.
Entré a esa casa que hacia mucho que no pasaba, habían cambiado el living, ahora tenían otro juego de sillones, y unas nuevas cortinas, subí directo a la habitación de mi hermana que cuando entré estaba mi madre abrazando a mi hermana.
-¿Interrumpo algo?- pregunté indecisa si entrar o no.
-No hija, por favor pasa, veni abracémoslo todas juntas- grito nerviosa mi madre, me acerqué y nos abrazamos las tres juntas.
- ¿Por qué hacemos esto?- pregunté
- Porque las amo mucho-dijo mi madre- bueno vamos que Jacinto debe estar esperando en la puerta, yo solo asentí, era obvio.
Cuando salimos mi padre seguía hablando con Jacinto. Nos acercamos a la camioneta y solo llegue a escuchar que mi padre decía- Si un gusto, un gusto, que hermosa noticia- no había entendido nada, pero ya el me lo contaría, no tenemos secretos entre nosotros.
-Hola Rebbe,-saludo Jacinto a mi hermana, él le decía así con cariño, aunque a mi hermana le molestaba lo decía igual- Hola cariño,- y me dio un beso, mi hermana no dio ese simple comentario que siempre hacia y por eso la miramos expectantes.
- ¿Qué?- gritó sonriendo- ya me acostumbre- contestó a nuestra pregunta no formulada, nos reímos nuevamente mientras saludábamos a mis padres.
- ¿Y de que hablaste con mi padre?- le pregunté una vez que ya estábamos saliendo de Santa Fe, él no me miro pero me contestó.
- Cosas de hombres, ya que no hablo con mi padre, hablo con él.
- MM, yo no le creería hermanita- dijo mi hermana desde la parte trasera del auto y en ese momento Jacinto fulminó con la mirada a mi hermana por el espejo retrovisor- bueno si un poco si- volvió a decir mi hermana media nerviosa. No quería discutir, así que lo deje pasar. Cuando llegamos a la casa Ángela y Pablo estaban esperándonos con una pizza casera echa por ellos.
-Hola,- entramos los tres saludando a coro
-Hola –contestaron ellos en coro también
Nos sentamos en la mesa y comimos esa exquisita comida, mientras hablábamos de lo poco que faltaba para el cumpleaños de quince, que obvio estaban todos invitados.
-Jacinto- dijo Pablo en un momento- ¿preguntaste?
-Si, pregunté, después hablamos Pedro- dijo con una voz amenazante
- ¿Preguntar que Jacinto?- pregunté cansada de no saber nada
- Nada amor, cosas de hombres no te preocupes- eso lo dijo mirando a Pedro.
Luego de comer nos fuimos con Ángela y mi hermana a caminar. Hablamos prácticamente solo del cumpleaños de quince, hasta que salio el tema.
-Fla, ¿Qué será de lo que hablan los chicos?- preguntó mi hermana
-No se rebbe, pero me sabe a algo malo- le contesté

- Y cuando son cosas de hombres, te podes esperar cualquier cosa- dijo Ángela con un poco de humor,- Yo le pregunte a Pedro, pero él me dijo, “Cosas de hombres bebe, cosas de hombre”
-¿Bebe?- gritamos a carcajadas mi hermana y yo
-SI, él me dice así- dijo avergonzada
Cuando llegamos de la larga caminata, Jacinto no estaba esperando para llevar a mi hermana a casa de mis padres. El camino de ida, fuimos cantando con mi hermana cada canción que pasaba por la radio, y Jacinto solo reía, y cantaba cada tanto. Cuando llegamos obviamente nos hicieron pasar, a mi me llevó mi hermana arriba para mostrarme los tacos de su cumpleaños que se había comprado con mamá, mientras Jacinto quedaba abajo con mis padres. Luego de que mi hermana me allá mostrado los tacos, se los allá puesto y les saquemos fotos, decidí que era tarde y que teníamos que volver, se estaba haciendo tarde, y no me gustaba viajar de noche. Pero cuando estaba a punto de bajar, vi la puerta de mi antigua habitación, no me resistí entré. Estaba todo como siempre, las paredes pintadas de verde agua, mi cama de una plaza en la mitad de la habitación con el mismo color que las paredes, la mesita de luz con unas fotos de mis amigos de primaria, una repisa en una de las paredes con todos mis peluches, y trofeos, un escritorio con las carpetas y lo que más me sorprendió, arriba de mi cama una foto con Jacinto de cuando teníamos 6 años, eso fue lo único que saque de mi hermosa habitación, me la guardé en el bolso, así luego la pondría en mi actual habitación en el departamento de Paraná. Cuando bajé mi hermana gritó algo que no entendí, y todos me miraron.
-Bueno, solo entré a mi habitación antigua- dije levantando las manos, interpretando a alguien que la encuentran haciendo algo prohibido, todos rieron y Jacinto me abrazo de la cintura y me dio un beso.
-Bueno nos vamos papis, mañana nos vemos- saludé
-Chao hija- dijo mi madre con mucho cariño y ¿lagrimas en sus ojos?¿por qué?
Salude a mi hermana, a mi padre, y nos fuimos.
Cuando llegamos a casa, no había nadie, claro me había olvidado, Viernes, el día en el cual salían los chicos. Yo realmente estaba muerta del cansancio, así que ni comí que me fui a mi habitación, parecía que Jacinto estaba igual porque subió justo detrás de mí. Él se cambio en su habitación, mientras yo me cambiaba en la mía, cuando termine de vestirme recordé la foto y la puse en la mesita de luz que estaba de mi lado de la cama. Sentí unos brazos sosteniéndome y unos dulces labios en mi mejilla, Jacinto ya estaba junto a mí. Vio la foto y se largo a reír, era muy graciosa en realidad, el estaba alzándome como un bebe y yo le estaba haciendo cuernitos a él. Luego de eso nos acostamos, él como siempre me abrazo y yo coloque mi cabeza en su pecho. Amaba escuchar los latidos de su corazón, tan insistentes y hermosos.
Al otro día me levanté sola, Jacinto no estaba, vi una nota que tenia mi nombre.
“Flavia, vida mía estabas dormida tan placidamente que me daba pena despertarte, pero descuida voy a buscar a tu hermana, y luego vuelvo, cuídate tesoro. Te amo Jacinto”
Luego de leerla lo primero que hice fue fijarme en la hora, seguro que hoy era uno de esos días en el cual mi organismo me sorprendía, y pues si fue así, ya eran las 12:30 del mediodía. Lo primero que hice luego de saltar como una loca gritando que era tarde, fue ir a bañarme, tenia todo el pelo enmarañado y mis ojos, OH por dios, jamás los había visto tan cansados. Me puse mi shampoo preferido, el de manzana verde, me lo esparrame hasta que se me hizo demasiada espuma, tanta que no la soporte y la enjuague, luego me puse el acondicionado de la misma marca, cuando sentí que la puerta del baño se abría.
-Amor llegue, estamos abajo con tu hermana cualquier cosa ¿si?- saludo mi novio
-Hola vida,- me asome por la cortina y le di un cortito y tierno beso- OK, yo después bajo
-Te amo-me dijo antes de que nuevamente me meta debajo de la fría agua que rozaba mi piel.
Cuando salí fui corriendo a la habitación y me puse el primer vestido de verano que encontré, me peine, me coloque en el cabello una simple bincha negra, que combinaba con el vestido, unas sandalias y bajé a saludar a mi hermana y amigos.
-Hola gente- grité mientras bajaba las escaleras.
-Hola- gritaron todos a coro
Ya estaban sentados en la mesa, solo me estaban esperando para empezar comer.
-¿Cómo anda mami y papi?- le pregunté ami hermana
-Bien, bien, hoy se iban de paseo- me contestó sin mirarme
La comida siguió callada, estábamos todos concentrados mirando la TV, yo en realidad no le prestaba atención, pero aparentaba que si.
Luego de comer, mi hermana como estaba muy cansada porque no había dormido a la noche, ya que había ido a dormir una amiga a casa de mis padres, se fue a dormir a la habitación de Jacinto, la que él usaba solo para cambiarse, ya que dormía conmigo. Mientras él y yo nos encargamos de lavar los platos, él me los alcanzaba, y yo los lavaba. Luego de eso decidimos ir a caminar. Caminar para Jacinto significaba dos cuadras y descanso, por lo tanto decidimos ir a la playa, ya que quedaba a tan solo cuatro cuadras, y tendríamos que hacer solo un descanso, si no es que yo lo entretenía, o lo convencía de no descansar. Salimos de la mano, como cualquier día, y caminamos de la forma más perezosa posible, era horario de siesta, y hacia demasiado calor.
-Hoy a tu hermana hay que llevarla a las 8:00 de la tarde, porque ellos como ya te dijo Rebbe, salen de paseo, y vuelven a las 7:30hs- me contó mi novio mientras caminábamos
-Bueno, no hay problema, total el chofer sos vos- le dije con una pizca de humor y mirándolo a los ojos- Quiero hacerte una pregunta.- ya nos estábamos acercando a “su descanso”, intente sacarle cualquier tema para que no se de cuenta- ¿De que es lo que hablaban ayer a la noche cuando yo bajé?- me miro extraño
-¿Cuándo?- me preguntó
-En lo de mis padres, que estaban hablando todos y cuando bajé se callaron- le conté y había llegado a lo que quería, ya solo faltaba una cuadra para llegar a la playa.
-Ah,- me miro con una mirada rebelde- solo estábamos hablando del cumpleaños de quince de tu hermana
-Pero de todas maneras, ¿por qué cuando yo bajé todos se callaron?- insistí
-No se amo, tu hermana grito y nos callamos todos, y luego te vi bajando por las escaleras- se acercó y me dio un beso -¿por qué preguntas?
-No por nada, solo curiosidad- dije eso ya pisando la arena, habíamos llegado y no habíamos tomado sus típicos descansos
-Me engañaste-gritó Jacinto, me di la vuelta y lo miré a los ojos asustada- Me hiciste olvidarme de los descansos, yo solo reí. Nos sentamos en unos bancos que estaban cerca del bar, donde se podría decir, fue cuando hace ya bastante Valentín me había contad del supuesto “engaño de Jacinto”, me dolió pensar en eso.
Esa tarde luego de la caminata, nos pusimos a ver la TV, y charlar de lo primero que se nos venia a la cabeza, nada interesante, pero entretenido. Cuando se hizo las 8:00hs levantamos s ami hermana que todavía seguía durmiendo, y la llevamos a lo de mis padres. Como siempre yo entré un rato y acompañe a mi hermana a su habitación para que me mostrara una cadenita que le había regalado la tía Luchi, hermosa, un corazón con una R en el medio, nunca había visto cosa más delicada que eso. Cuando baje nuevamente todos se callaron, y mi hermana detrás de mi se reía, sabia que algo me ocultaban, pero no sabia que. Luego de despedirnos de toda la familia y llegar a Paraná en menos de veinte minutos de puro silencio quise hacerle mis preguntas a Jacinto, sabia que él no me podía mentir.
-Jacinto- le dije cuando nos estábamos acostando- se que algo me ocultas, dime por favor que me mata la intriga- él me miro sorprendido
-¿Yo? Yo no te oculto nada mi amor, yo te cuento todo- me dijo con los ojos brillando- buenas noches mi vida- me dio un beso y se dio la vuelta, raro de él, sabia que me mentía, lo sabia porque jamás se comportaba así, pero lo dejaría pasar, mis padres estaban involucrados así que nada malo seria, solo algo que no podía saber.

1 comentario:

  1. Holaa Flaa hermosaa
    wii me caseee
    jaja llege del cole y vine para aca..vi q me hablaste pero tas en gym, asiquee desp hablamos..yo tendria q estudiar..pero se bastante igual.. es facill :D ..jajaja
    agg qiero saber cual es el misterioo :P
    bueeno nena nos hablamoss
    te amo hermanaa
    besoooote

    Soofii :D
    TU hermana :)

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