lunes, 11 de mayo de 2009

Capitulo 19: " Casamiento de Sofia"

Esos últimos días me las pase hablando con mi hermana y mi madre todas las noches, mientras Jacinto revolotea en mi habitación, mi madre solo habla sobre el casamiento de Sofía, mientras que mi hermana me contaba de las constantes peleas entre mis padres, que habían llegado al extremo de que mi padre dormía en el living o en mi departamento de Santa Fe, yo intentaba levantarle el animo, faltaba demasiado poco para su cumpleaños de quince, y no quería que ande mal. De todos modos, no entendía como mis padres discutían tanto, si ellos tenían tanto amor entre ellos, era mágico, siempre los había visto como un príncipe y una princesa, eran mis modelos a seguir, jamás hubiera pensado que llegarían a pelearse, y lo que más temía separarse.
Cuando hablaba con mi hermana hablábamos no solo de mis padres, si no también de su fiesta, sus esperados quince años que cada vez faltaba menos, pero sin embargo, ojala no fuera así, ya que justo cuando mis padres peleaban, tenían que preparar su fiesta, y por esa razón había decidido hacerme cargo de una parte de la misma, como la prueba de vestido, el DJ, y el video, lo demás que se encarguen ellos, pero no iba a dejar que dejen de hacer lo que mi hermanita venia soñando desde chiquita. Al mismo tiempo tenia que terminar con los preparativos del casamiento de Sofía, que ya estaba cada vez mas cerca, estábamos a fines de Agosto, exactamente 23 de Agosto y ellos se casaban para el 10 de Octubre, todavía tenia que ayudar a Sofía con el vestido, contratar la peluquería, y ayudar a Jacinto con el traje, que según él era lo más difícil de todo, claro a él no le gustaba ninguno. Pero lo que no sabía era todo lo que me tenía que encargar yo, en realidad si lo sabía pero no se daba cuenta de lo duro que era para mí, estudiar, preparar la fiesta de quince, el casamiento de mi mejor amiga, y sobre todo no dejar de lado nuestra hermosa relación. Cada día mi estrés subía más y más, algunas noches tomaba pastillas para dormir, ya que de los nervios no podía.

Exactamente la mañana del 27 de Agosto fui con Sofía a la ultima prueba de vestido, cada prueba que se hacia me gustaba más, ahora le iban a hacer los últimos retoques y quedaría listo para la gran ceremonia. Luego de probar su vestido, me probé el mío ya que yo era la dama de honor, era realmente precioso, me encantaba el modelo que había elegido Sofía, hacia de mi cuerpo mas moderado. Luego de eso, y de unas carcajadas impresionantes nos fuimos a la peluquería a la prueba de peinados, ella se iba hacer un rodete, con unos mechones cayendo por todas partes y en ellos unas ondas ligeras, luego de que ya lo tenia, no podía creer lo bien que le quedaba. Y yo me había echo, una medio rodete, a eso le quiero decir, una media coleta echa rodete, con la parte de pelo q sobraba llenos de rulitos rebeldes y mi flequillo recto infaltable, realmente me gustaba mucho ese peinado, lo había visto en un catalogo y de alguna forma me había enamorado.
Esa noche llegue realmente exhausta, lo primero que hice fue buscar a mi amado, mi vida, i mi amor, que lo encontré fácilmente en mi habitación probándose un hermoso traje, el mas lindo que le había puesto hasta ahora. De una cierta forma me le tire encima, es que lo amaba tanto, y teníamos tan poco tiempo para nosotros, que lo poco que podíamos estar lo único que hacia era decirle lo tanto que lo amaba y darles tiernos besos.
-Amor, ¿por qué tan lindo?- le pregunté tiernamente
- Y no se, decide vos – y me dio un beso
- Cámbiate eso, que lo vas a arrugar para la ceremonia y vamos a dormir, estoy muerta –lo mire a sus hermosos ojos- te amo – me dio otro beso y bajó corriendo las escaleras a cambiarse, mientras me fui a bañar, cuando baje para ir al baño, el se estaba sacando el saco, y la corbata, me sonrío y siguió en lo suyo.
Ya estaba haciendo un poco de calorcito, no lo suficiente para bañarme con agua fría, pero si para que las suaves gotas que rozaban mi cuerpo sean tibias, tan tibias que no quería salir más. Me lavé el pelo con mi nuevo shampoo, que supuestamente lo dejaba más lacio y sedoso, de todas formas jamás me daba cuenta de los cambios en mi pelo, siempre lo sentía suave y brilloso, lo único que cambiaba para mi era el olor, que generalmente tenia a rosas o manzana verde, que era uno de los que más me gustaba. Cuando salí del baño envuelta en la toalla, subí corriendo, el agua tibia y el cambio de temperatura del baño al living me había echo poner la piel de gallina que tanto odiaba, cuando entre a mi habitación, obvio estaba Jacinto ya acostado en mi cama, lo mire de mala cara, odiaba vestirme con el presente.
-Ya, ya me doy vuelta amor- me dijo de mala gana y se dio vuelta, lo único que hice fue agarrar la ropa que me iba a poner e ir al baño otra vez. Ahí no solo me sentía mas cómoda, si no más calida, ya que todavía se sentía el calor que había dejado el agua. Me puse mi frío pijama y me peine la enredada cabellera que tenia en mi cabeza, que jamás había estado de esa forma. Cuando termine subí corriendo para meterme en la cama, ya quería dormir, no entendía como podía seguir de pie con tanto sueño y cansancio. Cuando él me vio subir las escaleras sonrió y me abrió la cama, yo me acomode placidamente a su costado y sin decir nada me dormí, caí en un sueño profundo y placentero.
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Abrí mis ojos con un ruido insoportable, era mi despertador, hoy Domingo 10 de Octubre mi mejor amiga se casaba, ya eran las 7:30 de la mañana, y tenia que pasar a buscarla a las 8:30hs, así buscábamos los vestidos, íbamos a la peluquería, nos preparábamos e íbamos al altar, donde su casi marido la esperaba. Yo sabia que cuando entráramos a la iglesia yo tenia que irme a la ceremonia y esperar unos 20 minutos más hasta que entre, lo único que no sabia de esto, es con que melodía entraba y cuales serian los anillos, ya que de eso se encargaba Pedro y Jacinto.
Mientras me bañaba sentía un nudo en mi estomago impresionante, era algo realmente extraño, mi mejor amiga se casaba… si dentro de un par de horas iba a estar felizmente en matrimonio… no lo podía creer. Un ruido me despabiló.
-Perdón amor, paso solo un segundo, me peino, me lavo los dientes y me voy a buscar a Pedro a la casa del Padre, así terminamos las cosas pendientes- me dijo mi novio medio dormido. Yo me asomé por la cortina y lo miré, estaba con unos jeans y una simple remera blanca con todos sus pelos disparatados. Se acercó a mí y me dio un tierno y corto beso, ya que me metí a seguir bañándome.
- Chao amor, te amo mucho cielo, nos vemos en la ceremonia- me asomé nuevamente para que me de un beso de despedida, que fue lo que hizo y salió corriendo, seguro que tenían una sorpresa, porque si no ¿que haría con Pedro desde tan temprano?
Cuando salí de mi casa eran las 8:00hs en punto, tenia que llegar en media hora, estaba esperando el taxi que había pedido ya hace veinte minutos, mientras me fijaba si tenia todo en mi cartera…celular, si… tarjeta de peinado, si… orden del vestido, si… collar, si… aritos, si… pulsera de Jacinto, si… tenia todo, cerré la casa donde dormían Ángela y Pablo y salí a buscar con la vista el taxi que no llegaba y me impacientaba, justo cuando en la esquina vi doblar uno, que por suerte paro adelante mío a mi disposición.
Cuando pasé a buscar a Sofía, me di cuenta que ella estaba más alterada que yo, tanto que tenia todo los pelos parados, unos anteojos negro, y una remara que no combinaba con el short que se había puesto, pero no importaba ese look cambiaria apenas tocáramos el piso de la peluquería, y del salón de maquillaje, y sin pensar el salón donde se pondría su vestido de sueños.
Llegamos corriendo al salón de vestido donde solo buscamos los nuestros, pagamos y nos fuimos corriendo a la peluquería ya que se nos había echo media hora tarde para todo. Entramos a la peluquería y nos sentaron a las dos en el final del salón, una alado de la otra, nos lavaron la cabellera a las dos, y nos comenzaron aponer productos, y cosas que no se que eran. Mientras hablábamos de lo hermoso que seria este día, en especial para ella. Yo le repetía siempre, “la Sra. de Lázaro” era muy gracioso, cuando decíamos eso, no parábamos de reír, hasta que nos retaban, ya que nos teníamos que quedar quietas para que terminen nuestros peinados.
Cuando terminamos, fuimos directo al salón de belleza, que quedaba tan solo a al vuelta de la peluquería, nos atendió un hombre y una mujer, a ella la llevaron a una habitación especial donde la atendió la mujer y a mi me llevaron a otra en la otra esquina donde me atendió el hombre. Yo le mostré mi vestido y su color para que vea como me podía maquillar. Lo primero que hizo fue ponerme una base de color marfileña ya que mi piel era demasiado blanca, me puso una sombra delicada en los ojos del color del vestido, me delineo los ojos con un gris y me pinto los labios con un delicado brillito. Cuando salí Sofía ya estaba esperándome, estaba tan hermosa, era impresionante lo que un peinado y un pequeño retoque en la piel pueden hacer, obvio que ella era hermosa, pero con ese hermoso peinado era más todavía. Yo me encargue de buscar nuestros vestidos, ella se encerró nuevamente en la habitación con la mujer, mientras yo me vestía sola en la otra, ya que no deje que el hombre este conmigo mientras me ponía mi hermoso vestido color lila clarito. Me puse los tacos y me mire al espejo, lo que el reflejaba no era yo misma, era una chica totalmente diferente, en el espejo se reflejaba una chica, más bien una mujer, flacucha y alta, con un hermoso peinado, una hermosa piel marfil y unos ojos celestes grisáceos q resaltaban sin necesitar luces, y una hermosa sonrisa grabada en su rostro, de pura felicidad. Cuando salí de esa habitación todavía sorprendida por como estaba el hombre que me había maquillado puso los ojos como platos.
-Que hermosura, si realmente elegí buen los colores- me dijo mirándome de arriba abajo, justo cuando escuche que la puerta de la habitación donde mi amiga se encontraba se abría. De esa habitación salió una hermosa mujer, que a primera vista no reconocí pero luego me di cuenta que era mi mejor amiga vistiendo su vestido de novia, blanco hasta el piso, con una pequeña capa de Tools y unos hermosos bordados de flores en la cintura. Ella corrió hacia mí y me abrazo, pero rápidamente escuchamos los bocinazos de afuera, era la limusina que nos iba a llevar a la iglesia, a la iglesia donde mi amiga se casaba con el amor de su vida.
Lleguemos a la iglesia y ella se encontró con su padre, que apenas la vio unas lágrimas cayeron de sus ojos. Yo fui directo a la parte de la ceremonia, que cuando entré todos miraron para atrás, la madre comenzó a llorar, caían lágrimas sin parar por su hermoso rostro… Me acerqué a saludarla.
-Flavia, OH por el amor de Dios, que hermosa que estas.- me dijo cariñosamente- ¿Mi hija ya llegó?- me preguntó ente llantos, solo le asentí así se calmaba.
Fui directo adonde estaba Pedro parado, lo saludé, y vi su emoción en lo ojos, luego vi a mi novio que me miraba con los ojos como platos, le mande un beso con la mano, y me coloque bien detrás de Pedro. Justo después de eso, todo cambió, comenzó a resonar una melodía de fondo que muy bien la conocía, mi canción favorita y la de ella también, “Rivers Flow in you”. Poco a poco, todos se levantaron, y luego de eso la puerta comenzó a abrirse, unas pocas lagrimas caían en mi rostro, me reía y lloraba al mismo tiempo, mientras todos mirábamos expectantes la puerta, ya me conocía el vestido, el peinado y el maquillaje pero nada de eso impidió que cuando mi mejor amiga entrara por las grandes y hermosas puertas de la iglesia comenzara a llorar, era algo tan hermoso, ver ami amiga caminar hacia Pedro, con su cara decididla a amarlo por toda su vida, y en la cara de Pedro reflejado el amor y la adoración que tenia por ella. Era algo realmente hermoso e impresionante.
No se como, ni porque pero cuando volví a la realidad, Sofía estaba aceptando amar a Pedro para toda su vida, cuidarlo en la enfermedad y en la salud, hasta el final de sus vidas. Cuando dijo el si, no contuve otra vez mi llanto. Jacinto les acerco los anillos, nunca había cosa mas hermosa que esos anillos, eran de oro, y en cada uno tenia grabado sus iniciales opuestas. Pedro agarró el que tenia la P, y se lo puso en el dedo de Sofía diciendo las palabras más hermosas que jamás allá escuchado.
-Yo Pedro Lázaro con este anillo represento que te amare por el resto de mi vida, sin condición alguna- sinceramente jamás en un casamiento había escuchado esas palabras, pero me parecieron muy originales, luego Sofía hizo lo mismo y repitió las mismas palabras, cambiando el nombre obvio. Luego de eso, el padre dijo las palabras mas esperadas.
-Puede besar a la novia- se dieron un beso tan tierno y lleno de amor que otra lagrima salio sin previo aviso por mis ojos, que suerte que el hombre me había puesto delineador contra las lagrimas, luego Pedro alzó a Sofía en sus brazos como un bebe y salieron corriendo de la iglesia. Y de ahí se iban directo a su Luna de Miel, no la vería más hasta dentro de unas dos semanas. Salí corriendo con Jacinto de mi mano y apenas salí estaban ellos dos. Nos despedimos y se fueron a su hermoso viaje. Yo no paraba de llorar, mi novio me abrazaba de un lado y del otro se encontraba ami madre en el mismo estado que yo.
-Te amo- me dijo Jacinto en mi oído, yo lo miré y lo bese.

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