viernes, 3 de abril de 2009

Capitulo 15:

No quería abrir los ojos, hoy no. Tenia academia a las 9:00hs y ya eran las 8:00hs, hoy era el día menos esperado para mi, hoy 27 de Junio era mi cumpleaños, por más que le allá dicho a mis padres que no me llamaran ellos lo iban hacer igual, pero, había un lado bueno de todo, nadie en la academia sabia que hoy cumplía mis diecinueve años, solo Pablo, Ángela y Jacinto que ya les había dado varias advertencias. No quería ni una carta de Feliz Cumpleaños, aunque estaba re bien por la noticia de Sofía y Pedro, no quería nada. Cuando llegue a la academia por suerte nadie me miro ni festejo, excepto Pablo que a pedido mío lo hizo pero sin llamar la atención… Esta tarde él quería salir a caminar y yo sin más que hacer le dije que si, no tenia ganas de quedarme sola en casa, seguía siendo mi cumpleaños. Esa mañana nos tomaron dos pruebas, una de Historia y otra de Matemáticas, por poder prestar atención y por el tiempo libre para estudiar me había ido bastante bien… En el recre como siempre era salir al gran patio y leer otra vez la saga de Crepúsculo, ahora estaba por Luna Nueva, que era él que menos me gustaba, pero Con tal de desaparecer del mundo un rato lo hacia. Cuando entramos a la clase de Física la directoria nos aviso que íbamos a tener el próximo proyecto de Fotografía y Modelaje, que era realmente una nueva experiencia para la academia según ella. Nos contó que a partir de hoy no íbamos a tener clases normales y que nos teníamos que preparar ahora el desafío, también nos dijo que no todos los chicos iban a cumplir su papel actual. Sinceramente no había entendido nada, igual no me había dado tiempo para preguntarle porque se fue corriendo a otra aula, y además estaba el profesor de Física en el frente del salón, comenzó a hablar del átomo y demás, no preste atención, me quede volando pensando en mi amor platónico Edward Cullen, en su perfección, en su voz, en él ¿Por qué él no existía en verdad? Era mi perdición.
-¿Entendiste?-interrumpió mis pensamientos Pablo- porque yo nada.
-Ah, eh, no nada- dije distraída.
-Uf nena, estas en la luna- me dijo Pablo, me sonrojé, se sintió tan bien poder sentir la sangre subiendo a mi rostro, hacia muchísimo que no lo sentía y por eso sonreí.
-Te saque una sonrisa-me dijo Pablo y de respuesta le dí otra.
Sonó el timbre para ir a casa, me quería dar un baño y dormir un rato, total con Pablo había arreglado para las 15:30hs y recién eran las 12:00hs. Cuando llegue a casa solo estaba Jacinto, que llevaba cajas a la habitación de Pablo, mucha importancia no le dí, va en realidad no le daba importancia a lo que él hacia. Subí al baño y me di una refrescante lavada, cuando salí Pablo me dijo que me vista bien porque me iba a presentar a sus padres… Me fui a dormir una siesta, eran las 12:30hs y me puse un despertador para las 15:00hs, me acosté y me dormí.

Cuando me desperté con la música del despertador a las 15:00hs, me puse mi nuevo enterito negro, con una remera lila abajo y baje a buscar a Pablo, cuando salí de mí habitación me encontré con él y Jacinto, Pablo me agarro de la cintura y me llevo de nuevo a la habitación mientras Jacinto bajaba corriendo las escaleras.
-¿Qué pasa Pablo?- le pregunté confundida.
-Te olvidaste de peinarte-me dijo mientras miraba por la puerta, algo pasaba lo sospechaba, igual tenia razón no me había peinado, busqué el peine en mi habitación y me peine, luego salimos hacia la playa, me contó que sus padres recién legaban a las 16:30hs, ósea que teníamos una hora para caminar y charlar…Caminamos por la arena, después tomamos un helado y unas gaseosas, hasta que se hizo la hora de cuando los padres de Pablo iban a llegar.
-Tenemos que ir hasta la academia, porque ahí van ellos-me dijo.
-Pero eso queda re lejos de acá, y no doy más-admití.
-Bueno te llevo a cogollito, dale- me dijo Pablo y se puso adelante mío esperando que suba su espalda, lo hice no tenia ganas de caminar… Cuando llegamos a al academia baje de su espalda y busqué con la mirada a una pareja respectivamente mayor, ero no encontré nada, lo mire a Pablo.
-No ahí nadie acá-amenacé.
-No, ya debes estar por llegar.
-Pero ya son las 17:00hs, tenían que llegar a las 16:30hs- dije mientras le sonaba el celular.
-Hola papi-contestó el celular Pablo-si, ah bueno, esta bien, no hay problema, ya vamos para allá, OK, chau- habló por el celular y me miró con una culpa notable en su rostro- están en casa.
-OH Pablo- me quejé.
Emprendimos camino a la casa que por suerte no quedaba muy lejos, fuimos hablando de la semana, del libro que estaba leyendo, de cómo se llamaban sus adres y de que trabajaban, de los míos y mi hermana, le conté lo mucho que los extrañaba, hablamos de la academia y tiramos ideas de lo que podría llegar a ser el proyecto, que ninguna idea era coherente. Llegamos a la casa y subimos al living charlando de cosas de cuando éramos pequeños… Cuando abrí la puerta me impresioné, no me pude mover, estaban todos, todos mis amigos, toda mi familia, hasta mi abuela Amelia, todos con gorros mirándome, todos con una sonrisa de oreja a oreja, dedique unos minutos a ver cada uno de los rostros, estaban todos, hasta Ángela, era algo muy lindo y emocionante. Di vuelta la habitación con la mirada, hasta que encontré algo grande, algo raro una caja de regalo gigante, del tamaño de mi padre, me quede mirando ese objeto extraño que me llamaba la atención, era mejor dicho un regalo gigante y tenia un cartel en el mono que decía “Para Flavia de la persona que más la quiere”, me quede expectante, perdida mirando ese cartelito, hasta que todos se dieron cuenta de lo que estaba mirando… Ángela y Sofía se acercaron al enorme paquete, agarraron una parte del moño cada una y o tiraron al piso, en ese momento se cayó la parte de delante de la caja y dejó en descubierto el regalo, mi regalo, no podía creer lo que estaba mirando, por un instante pensé que estaba soñando, mi regalo se acercó a mi y me susurro al odio-¿Es que no entiendes que te amo con todo mi corazón?- y apoyó sus labios en los míos, nos besamos, fue un beso que necesitaba hace semanas, en realidad lo necesitaba a él entero. Lo apreté más a mi cuerpo y otra vez sentí que él era solo mío y que nadie me lo iba a quitar, sentí otra vez que estaba llena, que la parte queme faltaba estaba nuevamente unida a mi, que mi vida volví a ser felizmente feliz, llena de amor y vida, ese era el mejor día de mi vida. Cuando separé mis labios de los suyos lo miré a los ojos que estaban llenos de lagrimas igual que los míos y le dije – Te amo- y me dio otro beso. Luego decidí saludar y agradecer a todos por esta hermosa sorpresa, vi por fin a mi familia, a mi juvenil madre, a mi padre y a mi hermana que ya estaba de la altura de mi madre, también vi a mi abuela Amelia, que la extrañaba horrores y amaba muchísimo. Fue jovial ver a todos contentos y divirtiéndose en mi cumpleaños… Luego de haber dado la vuelta a todos los invitados, todos ellos me insistieron en que abra cada uno de todos los regalos, no rechacé la propuesta pues me encantaba esa parte de la fiesta, Jacinto me tomó de la cintura y nos acercamos a la mesa de obsequios. El primero que abrí fue el fe mi madre, padre y hermana que era un bellísimo reloj violeta, el segundo que abrí fue el de mi abuela Amelia que era una bella pulsera co una “F”, luego quise abrir el de Jacinto pero él no me dejo, entonces, abrí el de Pedro y Sofía que era una hermosa remera lila con lunares blancos, después abrí el regalo de Felicia y Federico que era el DVD de Crepúsculo y el CD de la Banda Sonora de la misma, ese regalo me encanto, a este lo siguió el regalo de Ángela y Pablo que era una pulsera con las iniciales de Jacinto y mía, el siguiente que abrí fue el de Nahuel y Micaela que era un hermoso pantalón blanco, luego abrí el de Joaquín que era un albun con nuestras fotos del primer proyecto, después abrí el de Valentín, Martín y Victoria que era un par aritos, una bincha, tres pulseras y una tobillera, inmediatamente que termine de ver el de ellos tres le pedí a Jacinto el regalo, el ultimo y el más esperado, me dio una cajita roja, que cuando la abrí vi que era una cadenita con un corazón, era preciosa, más que eso bellísima, jacinto abrió el corazón y por dentro decía “ Te amo con todo mi corazón. Cuídalo. Jacinto.” Me emocione tanto que me largue a llorar y lo abrace, él se separó de mi y me hizo una señal de que me de la vuelta, lo hice y levanté mi cabello. Sentí la fría cadena y el frío corazón en mi pecho y sus calientes manos abrochando la cadena en mi nuca, en ese momento sentí más que nunca que lo amaba con todo mi corazón.
La fiesta fue maravillosa, baile con todos lo invitados, hasta con mi abuela, fue algo hermoso y divertido, comimos empanadas de atún y panchos con una mezcla de helado de postre y torta de chocolate, mi favorita, tomamos gaseosas porque mis padres no querían que tomemos alcohol. Todos se quedaban a dormir porque habían programado que iba a ver alcohol y por las dudas no iban a volver conduciendo, pero, no habían programado la asistencia de mis padres a la reunión. No fue mucho el tiempo hasta que sentí que me moría del sueño, pero estaba tan contenta de estar con todo que no quería irme a dormir, no quería que termine ese día, tenia miedo que si me dormía, al otro día me despertara y que todo lo que pasó hasta ahora sea producto de mi imaginación, no estaba lista para aceptar eso.
Seguí bailando un poco con todos pero siempre sin soltarme de mi novio, mi hermoso y querido novio. Llegó un momento de la noche o madrugada que no daba más, se me cerraban los ojos de par en par, no tenia ni energías para quedarme parada, Jacinto se dio cuenta y me alzo como un bebe.
-Descansa preciosa mía- me dijo mi amado, cerré los ojos y me quede inconciente en sus brazos.

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