Estaba en una playa era de noche, era un paisaje hermoso no solo porque se reflejaba la luna y las estrellas en el mar, si no porque en todo el contorno de la playa había velas prendidas. No entendía como había llegado ahí, pero no me quería ir, era mi paraíso.
Comencé a caminar por la orilla con las velas indicándome el camino, me impresionaba tanta belleza junta…Mientras caminaba sentía el roce de la arena en mis pies y e vestido, que no había visto, pegando contra mi piel, era blanco hasta las rodillas, corte princesa con un lazo blanco que llegaba hasta la cintura…Mi cabello estaba liso como siempre, excepto por algunos mechones que estaban enrulados, y mi flequillo estaba para atrás con una simple bincha blanca. El camino no llevaba a ningún lado, o eso creía yo, pero no quería parar porque algo debía de a ver, solo por una ocasión especial me vestiría así. Camine y camine hasta que vi mi tesoro… Estaba parado a unos cuatro metros de donde yo estaba, él estaba descalzo, tenía un pantalón blanco y estaba en cuero, su cabello lo tenía hacia arriba y en sus manos tenia un ramo de rosas blancas… Era él, mi ángel, mi vida Jacinto. Se acercó a m y me dio las rosas, me agarró de la cintura y me dio un beso en la frente… Dejé las flores en la arena y le coloqué mis brazos en su cuello, comenzamos a dar vueltas abrasados, mirándonos bajo la luna en un círculo de velas, con mi canción favorita “flightless bird american mouth”, era todo muy precioso para ser verdad. Me dio un beso, me soltó y se alejó poco a poco hasta que no lo pude ver más.
-Mi vida, Fla amor ¿estas bien? Despertáte, contéstame por favor- me gritaba mi ángel desesperado
Intenté abrir los ojos, de a poco veía mejor.
-Amor, OH por Dios, estas bien-gritó aliviado
-Acá traje el agua- dijo una vos que reconocí como la de Valentín
-¿Qué paso?-pregunté confundida e intentando levantarme de la cama
-Te desmayaste amor, no te muevas-ordenó
Le hice caso, cuando me desmayaba generalmente me costaba recuperar el equilibrio y no quería hacer el ridículo cayéndome o algo por el estilo. Miré a mi alrededor, estaba acostada en mi cama, junto a mi estaba Jacinto, y Valen estaba a los pies, me miraba preocupado.
Nunca había entendido mis desmayos, siempre llegaban sin avisar y en el momento menos esperado, sorprendía tanto a todos como a mí, pero tenía un lado bueno mientras estaba inconciente, soñaba cosas hermosas.
Quise saber la hora, busqué mi celular que recordaba lo había dejado en mi cama y me dije… Eran las 5:00hs y no tenia sueño, Valen dijo que se iba a ver la TV, que si necesitaba algo que lo llame, Jacinto lo miro mal por lo que dijo pero Valen no le importó y se fue. Jacinto me tomo la mano y la besó, luego se acerco a mi odio y me dijo- me tenis muy preocupado-no me dejó contestarle porque me dio un beso.
-Hoy me di cuenta de algo- me dijo de la nada jacinto
-¿De qué?- le pregunté
- Que falta poco para tu cumpleaños amor- me recordó
-OH, me había olvidado por completo-admití
No había cosa que más odiara que cumplir años, me hacia cada vez más vieja, por mi me hubiera quedado en los diez años, pero, por un lado amaba los cumpleaños porque me encantaba festejar y recibir regalos. Yo era la más chica de todos, tenia dieciocho mientras todos tenían diecinueve, esté año, va ahora dentro de poco, yo cumplo diecinueve y ellos veinte…Mi teoría de sentirme vieja no servia con ellos, quise sacar la cuenta de cuanto faltaba, 1, 2, 3, 4… 1 mes, bueno tenia tiempo para organizar una fiestita.
-Los chicos llamaron hace un rato y dijeron que venían a las 5:30hs- me dijo cambiando de tema
-¿Y que hora es?-pregunté
-Las 5:20hs-me contestó mirando el reloj
-¿Algo en especial que me quieras decir al respecto?-le pregunté, si había sacado el tema para algo era
-Estuvimos hablando con Valen que seria divertido estar todos en una habitación, así nos quedamos charlando-me contó
-No se, cuando lleguen todos preguntamos-le dije mientras me levantaba
-¿Qué haces?- me preguntó
-Me visto, si ahora llegan todos- le contesté- no mires, date vuelta-advertí
Él se dio vuelta y yo me puse un short y una remera, volví a mi cama y me senté junto a él en los pies de la cama, se puso a jugar con mi pelo, lo levantaba, lo enroscaba, lo tiraba para un lado y para otro, luego me lo ató en una coleta y me miro a los ojos.
-¿Qué pasa?- le pregunté
-Y estuve pensando en todo lo que vivimos juntos- me contestó
-Pero eso te podría llegar a tomar semanas- le contesté- nos conocemos desde jardín vida- concluí
-Pero pensé en los más bonitos-aclaró
-¿Y cuales son?- pregunté
- Y… el primero cuando te conocí, el segundo cuando me enamoré y el tercero cuando me dejaste formas parte de tu vida de esta forma- me contestó
Me aferré a su pecho, como lo amaba y para colmo era tan tierno, tan hermoso… Lo amaba con cada átomo de mí ser, con cada célula y cada neurona, él era parte de todos mis sentidos.
-¿Y los tuyos?-me preguntó
-¿Los míos?- le pregunté y el asintió- y… el día en el que te vi, luego el día que te conocí, también el día que te convertiste en mi mejor amigo y luego mi amor perdido, también el día que decidí que eras mi príncipe azul secreto y por ultimo el día en el que me declaraste tu amor, y por todo eso te amo con cada parte de mi corazón- le contesté
Sonrío con una gracia impresionante, me aferró más a él y me dio un beso.
Sonó el timbre como siempre tan inoportuno. Bajamos al living donde estaba Valentín, yo me quede con él mientras Jacinto bajaba a abrirle a los demás.
-¿Te sentís mejor?- me preguntó Valen preocupado
-Si me siento bien-le contesté y lo miré a los ojos, tenia unos bellísimos ojos, tan lindo que me quedaba embobada
-Se ve que no se te fue el gusto por mis ojos- se dio cuenta
-ja ja, si son bellísimos- admití
Se sonrojo y justo subieron los chicos… Ninguno estaba pasado de rosca por suerte.
-Fla, todos dijeron que sí- me dijo Jacinto
-¿Si para qué?-pregunté desorientada
-Para dormir todos en una habitación-me contestó- voy a subir los otros colchones-aclaró mientras se iba a la habitación
-¿Por qué se fueron temprano hoy?-preguntó Sofía
-A mi me echaron- aclaró Valen
-¿Por qué?-preguntó Martín
-Porque no lleve documento y el hombre pensó que era menor- contestó Valen irritado
-¿Y a vos Fla?- preguntó Nahuel
-Porque la dueña me odia, es una larga historia-contesté, no tenia ganas de hablar del tema
-¿Y a Jacinto?-preguntó Felicia
-No, él salio a buscarme a mí- contesté
-Ya arregle los colchones, si quieren chicas suban a cambiarse-nos dijo Jacinto
Todas subimos a mi habitación, que ahora era un piso de colchones. Las chicas buscaron sus ropas en sus bolsos y yo la busque arriba de mi ropero, que ahí la había dejado hace un rato. Decidimos dormir en la cama grande Sofía y yo, y en los colchones de los costados Felicia y Micaela. Al rato subieron los chicos, Nahuel y Fede se acostaron en unos colchones alado de sus respectivas novias, Jacinto y Pedro en los colchones que estaban en los pies de la cama y Valen y Martín en dos colchones cerca de la ventana de vidrio alado de una estanterías de toallas. Todos charlaban entre si, pero yo estaba muy cansada así que me dormí.
Ese día al levantarme fui la primera e intente no hacer mucho ruido al bajar a la cocina, allí me encontré con Ángela y Pablo.
-OH, hola ¿Cómo andan?- saludé
-Bien, Che me voy nos vemos dentro de un rato amor- contestó Pablo y le dio un beso a su novia
-Quiero hablar con vos Flavia-me dijo seriamente Ángela
-Bueno, dale-le contesté un poco asustada
Se sentó en la mesa del comedor y me señaló que yo también lo haga. Me senté y la miré.
-Yo te quiero contar porque últimamente estoy tan cortante y tan antisocial- me dijo- Te tengo celos por estar con Jacinto, tengo ganas de agarrarte de los pelos, pero no puedo porque sos mi mejor amiga-admitió
No sabia que contestar, estaba asustada, tanto que por puro instinto me agarré la cabeza.
-No, es una forma de decir-aclaró- me siento tan mal por sentir eso en contra tuyo, que por eso no me acerco –admitió
-Pero Jacinto me dijo que vos no sentías nada por él y para colmo apareciste con Pablo- le dije
- Si sentía cosas por él, va siento, pero él me veía a mi y luego a vos y se notaba el amor que te tenia, y ese amor no lo tiene hacia mi- me dijo
-¿Y Pablo?- pregunté
-Yo lo amo si, pero me gusta Jacinto al mismo tiempo- admitió
-¿Y que querés que haga yo?- pregunté sintiéndome culpable por estar con un chico que le gusta a mi amiga
-Que adelante mío no hagas nada con él- me dijo
-Lo voy a intentar amiga-le dije
-Gracias-me agradeció
-Bueno me voy a la playa que me esta esperando Pablo- me contó
Cuando se fue subí a mi habitación donde todos estaban dormidos a buscar mi ropa y una toalla. Pude llegar sin problemas al mueble y busqué la ropa, pero para llegar a la estanterías de toallas tenía que pasar por arriba de Felicia, Federico, Valentín y Martín. Dejé la ropa en la cama y salté a Felicia, casi me caigo cuando aterrice pero pude contener el equilibrio, después salté a Federico, que calculé mal porque aterrice con un pie mal apoyado y me caí encima de Valen, él se despertó.
-Hay perdón, me caí-admití-seguí durmiendo-ordené, y lo hizo.
Se dio vuelta y siguió durmiendo. Saltar a Martín no fue mucho problema y por fin llegue a donde estaba las toallas, agarré la rosada y miré a mi próximo desafío, volver.
Tenía que pasar otra vez por encima de los cuatro que estaban acostados en el piso, agarrar la ropa y salir de la habitación. Por suerte, salté a los cuatro sin problemas, agarre la ropa y fui hacia el baño.
Luego de darme un baño largo refrescante, me peiné, me cepille los dientes y me puse un Capri de Jean con una musculosa violeta. Cuando abrí la puerta para salir del baño me encontré con Jacinto todo despeinado con su hermosa sonrisa, me abrazó y me dio un beso… Cuando lo besaba me acordé lo que me había dicho Ángela, me agarró una culpa inexplicable, me separé de él, me miro enigmático por un segundo e intento acercarse de nuevo, pero no lo dejé, lo miré a los ojos y comencé a llorar.
sábado, 28 de marzo de 2009
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