A eso de las 6 de la madrugada, decidimos entre Nahuel y yo que ya era hora de volver. Lo convencí de que los borrachos y yo íbamos a volver caminando, él había visto que quedaba lejos y era seguro que no nos íbamos a perder en el camino. Él sin ganas de discutirme se despidió de mi, agarro a Micaela y se fueron para el auto.
Yo busqué a Sofía y Pedro, ya que Jacinto seguía agarrado de mi mano.
Volvimos caminando Jacinto y yo de la mano y Sofía y Pedro igual, a nuestro lado. Cuando entramos a la casa, lo primero que hizo Sofía fue ir a bañarse, dijo que iba a estar mejor presentable. Cuando termino de bañarse nosotras dos subimos a mi habitación, a ella le encantó, y se escuchaba ya que Jacinto y Pedro roncaban como unos cerdos.
Con Sofía nos acostamos en mi súper cama, y empezamos a charlar. Ella me contó de que los padres le habían regalado un departamento para ella y para Pedro, que ya estaban instalados y todo. Yo lo mal pensé como siempre, pero ella me aclaro que no paso nada. Tenían dos camas y separadas, porque los viejos iban a verlos cada tanto sin avisar y si encontraban las camas juntas, cagaron. Yo le conté de mi nueva academia, del primer proyecto, que me había tocado con Jacinto, y apenas dije ese nombre saco el tema.
-¿Que fue lo de hoy? - me preguntó
- Mm..., no se, un impulso supongo - le contesté dudando
-Para mi que hay la re onda entre ustedes -me admitío
-No Sofi, pensá es mi amigo desde que nacimos prácticamente. - le advertí
-¿Y porque no dejaste de besarlo? SI es tu amigo tendrías que a ver parado.- me amenazó
-No se- le contesté
-Porque el no estaba en un buen estado , vos si.- me amenazó otra vez
-SI es verdad, -le dí la razon- Hay ahora me haces sentir culpa - le admití
- No tenes que sentir culpa, mira, cuando lo besaste por primera vez, ¿tuviste la necesidad de parar el beso?- me preguntó ansiosa
-No -le contesté ruborizandome
-¿ Y que sentías?- me preguntó con más interes
-Yo solo quería besarlo cada vez más-le contesté un poco ruborizada
-Bueno, así conocí a Pedro, eso es amor. -me confesó
-No creo, deja de decir pavadas ¿querés? Vamos a dormir- le amencé
-Como quieras. - me contestó
Apagamos las luces, y en el puro silencio de la noche, que en realidad no era puro silencio porque se escuchaba los ronquidos de los chicos. Me dormí mirando la luna que estaba casi llena.
Al otro día me levante con la luz del día recién a las 4 de la tarde, parecía nublado pero la luz entraba igual. Me paré para cerrar las cortinas así Sofía podría seguir durmiendo sin problemas. Después que se cerraron, empecé a bajar despacito y ver si estaban los chicos dormidos o si estaban vistiéndose o algo por el estilo, pero no, estaban más que dormidos. Jacinto en su cama con todas las sabanas enroscadas en su cuerpo y Pedro sin sabanas, ya que de tanto moverse las había sacado a todas.
Intente no hacer mucho ruido mientras salía de la habitación, me lleve por delante una silla que estaba en mi camino, pero ni lo escucharon. Fui al baño y me cepille el pelo y los dientes. Fui hacia la cocina a hacerme una leche con chocolate. Después de eso fui al living de Ja y mío a ver tele mientras tomaba la leche. Encontré mi serie preferida CSI, en este episodio se había encontrado varias personas muertas pero en una posición que era difícil de morirse así, y estaban intentando descubrir porque, no lo termine al capitulo ya que Jacinto se levanto y se sentó a lado mío. Ya en ese momento tenía la vergüenza, y la culpa rodeándome por todo mi interior.
-Hem… Perdón por lo de ayer a la noche… -me confesó
Yo solo asentí no podía hablar, tenia un nudo en la garganta inexplicable.
- Y perdón por lo que voy hacer ahora también. - me advirtío
Yo lo mire extrañada, pero cuando lo mire el me dio otro beso. Que de nuevo no sentí necesidad de terminar. Cuando el separo su boca de la mía, yo menos sabia que contestar, pero se ve que él si.
- Fla… Vos me gustas mucho, enserio, desde ya como 13 años, e intentado olvidarte con miles de chicas diferentes, pero no puedo, vos sos la mejor de todas. - declaró
No sabia que contestar, eso era una bomba de información, mi cabeza recién estaba empezando a digerirla.
-Quiero que seas mía, solo mía… No se si me explico… Quiero que seas mi novia.- me dijo nervioso
Se me pusieron los ojos en blanco. ¿Como? ¿Mi amigo de toda la vida enamorado de mí? ¿Quería que fuera su novia? ¿El aprovecho que Valen me corto?
-Estas borracho Jacinto, anda a darte un baño háceme el favor. -le contesté
- No, Fla no estoy borracho, lo que te digo es la pura verdad. - me advirtío
No estaba segura de que era lo que sentía por él.
-Déjame pensar Ja, todo esto es muy difícil para mi - le confesé
-¿Porque? ¿Porque soy tu amigo de toda la vida? ¿O porque no gustas de mí? ¿O simplemente todavía no te diste cuenta que si gustas de mí? ¿O es por el entupido de Valentín?-me preguntó
-No se Ja, déjame pensar por favor.- le contesté confundida
Y nos quedamos los dos callados viendo la TV, el tenia una cara de preocupado, y yo seguramente una cara de no entender nada, ya que no lo entendía, no me cabía en la cabeza que mi mejor amigo de toda la vida guste de mi, eso si, hace como dos o tres años atrás yo estaba completamente enamorada de él, pero no me había animado a decirle nada porque era mi mejor amigo, y bueno después aparecieron otros chicos y me fui olvidando de él, o yo pensaba eso, ¿y que pasa si a mi también me gusta? Nos ponemos de novios y hacemos de nuestro futuro el mejor de todos, o nos ponemos de novios y a la semana nos damos cuenta que solo da para amigos y cortamos y queda todo re cortante entre nosotros, eso no lo quiero y supongo que él tampoco.
- ¿Que pasa si nos ponemos de novios y a la semana nos damos cuenta que no somos el uno para el otro? -le pregunté-Cortamos, ¿y después? Queda todo mal. - le confesé mi angustia
Jacinto me miro extrañado y sorprendido, seguro que lo agarre por sorpresa.
-Hem, Fla yo no creo que si nos ponemos de novios te corte a la semana, porque vos realmente me gustas desde que nos conocemos. - me confesó
Otra vez me quede pensando, eso arreglaba un poco mis pensamientos pero no tanto, porque puede ser que él no me corte, ¿pero que pasa si yo me doy cuenta que no es para mi y le tengo que cortar yo? No le quiero romper el corazón de esa forma, no quiero romper la amistad, ni ningún lazo entre nosotros.
- ¿Y si después de una semana me doy cuenta que yo no puedo con una relación con vos?-le pregunté
Jacinto parecía dolido por mi pregunta.
-¿Y si salimos una semana para ver como anda la cosa?- me preguntó- Y si no da, bueno fue, me la banco y punto y si no perfecto. Nos ponemos de novios y todo con la re onda.- me ofreció
No podía creer que se lo tome tan a la ligera. Era buena idea, probar saliendo una semana, ahí me iba a dar cuenta si realmente lo quería como amigo o como algo más.
-Bueno, probemos, no perdemos nada- y contestando eso me ruboricé toda
Jacinto tenía una sonrisa de Feliz Cumpleaños.
-Me encanta cuando te ruborizas.-me confesó- Y Gracias por la oportunidad. - me agradeció
Me ruboricé más todavía. El comenzó a acercarse hacia mí, muy lento, miraba mis ojos con intensidad, con amor, y luego mis labios con pasión, pero en un momento se detuvo y se quedo mirándome a los ojos, no se movía y yo tampoco, solo nos mirábamos a los ojos. Luego de un rato el desvío la mirada hacia mis labios pero rápidamente me miro de nuevo a los ojos, y esta ves me desespere, yo quería sus labios junto a los míos, pero el ya no los acercaba más, solo me miraba con intensidad a los ojos, tuve el impulso de desviar mi mirada a su boca, a sus labios, y volver a verlo a él, realmente lo deseaba, deseaba que me besara, deseaba con ansias besarlo, pero él no se movía, se había quedado mirando mis ojos. No aguante más, me acerque yo a él y le di un beso, un beso que se convirtió en apasionado, un beso en donde había amor, ternura y pasión, un beso que yo quise que sucediera, un beso que yo comencé, un beso que no quería terminar, pero que tarde o temprano iba a terminar. Luego él separo su boca de la mía y sonrío, estaba feliz, se le notaba.
-Como vos sos una tentación para mi, yo soy para vos. ¿No lo ves?- me preguntó conteniendose la risa.
Me ruboricé.
- Si lo noté.- confesé
Y esta ves el se acerco a mi y me dio un beso él, pero que lo interrumpió unas risas detrás nuestro. Eran Sofía y Pedro que justo se habían levantado y nos habían visto. Cuando él separo sus labios de los míos y se paro para ir hacia la ventana, sentí la necesidad de salir corriendo detrás y abrazarlo, pero no lo hice.
Sofía y Pedro seguían parados como estatuas en la puerta de la habitación, Pedro mirando a Jacinto y Sofía mirándome con la boca abierta. Supuse que quería muchas respuestas por lo que me levante del sillón y me dirigí a su dirección, cuando estuve a su lado y le agarre la mano, me di la vuelta y le dije a Jacinto que si me necesitaba estaba en mi cuarto. Él solo me sonrío y volvió a ver por la ventana.
Cuando ya estaba en mi habitación, Sofía comenzó a hacerme preguntas.
-¿Que paso? ¿Están de novios? ¿Vos lo besaste o él a vos? ¿Porque no me contestas? - me preguntó alterada
- Porque no me diste tiempo-le acusé- bueno mira te cuento, yo estaba viendo la tele y justo él se levanto, se sentó alado mío y me dijo que lo perdonara por lo de anoche y que lo perdonara por lo que iba a hacer y cuando lo mire me dio un beso, después me dijo que estaba muy enamorado de mi, que me quería como novia, que me amaba desde que lo conocía, y yo le dije que no estaba segura de mis sentimientos, entonces me dijo que salgamos una semana para probar y que si estaba todo bien nos poníamos de novios y si no intentábamos seguir como amigos. - le conté
-¿Y?-me preguntó- Dale contame.
- Si te cuento, después de eso le dije que si, que no perdíamos nada en probar entonces comenzó a acercarse como que me iba a besar, pero no, se quedo a menos de 10 centímetros de distancias y me miraba, me hizo desearlo, y lo consiguió, le di un beso yo, y después me dijo “Como vos sos una tentación para mi, yo lo soy para vos. ¿Lo ves?” Y yo le dije que si entonces me dio otro beso y justo entraron ustedes dos.- le contesté
-Hay, mas tiernos ustedes. - me admitió
Justo atrás de Sofía entraba a la habitación Jacinto, me quede mirándolo, luego de un rato que ella me hablaba pero que no la escuchaba ella se dio cuenta que Jacinto estaba atrás de ella y decidió dejarnos solos.
Luego que Sofía abandono la habitación él se quedo parado enfrente de mí a uno o dos metros de distancia, me miraba igual que hoy, intensamente, pero no se movía. Yo me pare y me acerque a él, hasta que estuve a menos de dos centímetros de su cuerpo, entonces él me abrazo con sus brazos. Me llevaba una cabeza de altura, por lo que mi cabeza quedaba debajo de su cara, justo en su pecho, donde podía sentir los latidos de su corazón, que se aceleraban y se calmaban, según los minutos. Nos quedamos abrazados mucho tiempo, un tiempo que para mi paso lento, muy lento, hasta que él habló.
-Eres mi vida. - me confesó
Todavía no podía creer que en un día allá cambiado tanto las cosas.
-¿Y porque no me lo dijiste antes? -le pregunté confundida
-Sentía el mismo miedo que siento ahora, de que por eso me abandones, pienses que si te alejas de mi no sentiría más lo que siento por vos, pero es imposible, ya lo intente, me aleje de vos lo más posible, pero volví, no podía soportar un día mas sin tu presencia. - confesó
- No quiero que te alejes- y fue la primera ves que hable con la verdad- Yo te quiero junto a mi, quiero que te quedes, quiero cuidarte, y quererte todo lo que pueda.
Él no contesto, pero sentí como su corazón se aceleraba, entonces me separe para verle la cara, estaba todo rojo, con los ojos en blanco.
-¿Te pasa algo?- le pregunté preocupada
-¿Me podes repetir lo que dijiste hace unos instantes? - me preguntó
Lo miré extrañada pero le contesté.
-No quiero que te alejes, quiero que te quedes, quiero cuidarte, y quererte todo lo que pueda.-le repetí
-Solo quería saber que no estaba soñando.-admitió
Acercó sus labios a los míos, fue un beso apasionado, con muchísimo amor, un amor que ni hasta en los besos con Valentín lo había experimentado y recién ahí me di cuenta que había cometido un error al decir que mi amor hacia Valentín era un amor verdadero, no, mi amor hacia Jacinto era el triple y mucho más puro y verdadero. Lo deseaba, lo admiraba y sobre todo lo amaba y quería que se quedara conmigo todo el tiempo posible.
Lo conocía como a la palma de mi mano, era una persona a la cual siempre le pude contar todo, él es la persona que sabe todos mis defectos y virtudes, es una persona que me conoce de verdad, él confía en mí como yo en él. Siempre fuimos muy unidos, pero no sabíamos que nos unía, simplemente no nos podíamos separar después de estar mucho tiempo juntos, y cuando nos separábamos no importa cuanto fuera la distancia nos hacia mal, y ahora lo comprendía, siempre lo había querido de una forma en especial, siempre lo había necesitado junto ami, y no me había dado cuenta de lo que realmente pasaba entre nosotros, pasaba amor. De todas formas él siempre me había tratado de una forma más cariñosas que a las demás chicas, cuando íbamos a primer grado, me acuerdo que él a las chicas les tiraba del pelo, les gritaba y las molestaba todo él tiempo, pero a mi no, cuando se acercaba a mi era otra persona, era amigable, me abrazaba, me decía que me quería, y yo le decía lo mismo a él, pero ninguno de los dos nos dábamos cuenta porque nos tratábamos así. Cada tanto se me acercaban chicos, chicos lindos, y él siempre salía de la nada a sacármelos de encima no importaba si me gustaban o no, él decía que ninguno de esos chicos me merecían, y yo le hacia caso, claro, solo él me merecía, solo él me conocía y sabia que era lo que yo quería. También me acuerdo que en tercer grado todas mis amigas gustaban de él, pero todas, y venían y me preguntaban cosas de él, me decían que era muy afortunada de tenerlo a mi lado, y yo les decía que era un muy buen amigo, que nos adorábamos como tales, pero que si querían les hacia gancho aunque sabia que me molestaba. Yo no quería que alguien se le acercara, no me importaba ni que fuera mi mejor amiga, yo pensaba que era solo mío, que solo era mi amigo y de nadie más, nunca me había dado cuenta del segundo sentido que tenían mis pensamientos, yo lo quería solo para mi desde chiquita pero no me había dado cuenta nunca. Él interrumpió mis pensamientos.
- Yo venia a decirte que hay que pensar que te vas a poner para le sesión de fotos que hay que hacer. - confesó
- Bueno, yo pensaba ponerme en unas fotos la bikini y en otras un short y una remera suelta. - le contesté sorprendida por la pregunta
-¿Me mostras la ropa? -me preguntó
-Bueno, dale. - le contesté
Me agarro la mano y lo lleve hacia mi placar, saque mi malla, el short y la remera. Se quedo un rato mirando la ropa.
-Cambia la remera, no me gusta.- me amenazó
-¿Por?- le pregunté sorprendida
-Es muy escotada, y no creo que se vea bien en las fotos, además tampoco quiero que te miren demasiado. - admitió
Solo me reí, no paraba de reírme y él se reía conmigo, hasta que se escucho que Sofía gritaba diciendo que se iban, que bajemos a despedirlos, y eso hicimos, quedamos en encontrarnos el próximo fin de semana, y quedamos en que la iba a llamar si pasaba algo.
martes, 3 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



me re encanto el 15 capitulo el tan lindo, jaajajaj
ResponderEliminarme ubiera gustado estar ahi
:P
bueno me re copo,es como que yo fuera el personaje principal, es re kute!!!!
te re quiero flami
besos
jaja
poneeeeeeee ya el 16!!!!!!!!!!!!!!